Peregrinación a Lourdes
Tuesday, September 22, 2026
Los cinco días de peregrinación a Lourdes, acompañando a mayores y enfermos, han sido intensos, llenos de emociones y también de ajetreo. Nos sentimos satisfechos por haber facilitado el encuentro de enfermos y personas impedidas con el Papa.
Este año, el Santuario nos invita a contemplar la Anunciación: el sí de María. A meditar las palabras del ángel Gabriel: «Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor está contigo». No se trata solo de un saludo, sino de un mensaje que encierra en sí mismo esperanza.
La coincidencia de la visita del Papa con nuestra peregrinación nos ha ayudado a centrar el tema propuesto por la Hospitalidad. En la audiencia con enfermos y personas con discapacidad física o psíquica, el Papa compartió algunas reflexiones que iluminan esta temática. Recordó que el sí de María permitió a Dios cumplir su promesa de salvación, y que, gracias a Ella, el Señor está también en cada uno de nosotros. Esta verdad es el fundamento de nuestra dignidad: somos personas creadas para la eternidad.
El Papa habló también de Lourdes como ciudad de enfermos y de esperanza. Nos animó a quienes participamos en los cuidados a seguir acompañando al que sufre con ternura y respeto por la vida, porque a través del cuidado del cuerpo también se sanan las heridas del alma. Asimismo, nos exhortó a ser servidores apasionados de la vida, respetándola desde su inicio hasta su final natural.
Tuvo además palabras de consuelo para los enfermos, tanto los presentes como los que permanecen en hospitales. Subrayó que no son una carga, sino todo lo contrario: son el latido del corazón de la humanidad y un tesoro para la Iglesia.
Finalmente, confió a todos al amor maternal de Maria, que, igual que miró a Bernadette, nos mira a cada uno de nosotros y nos recuerda que nadie es invisible a los ojos de Dios.